¿Qué hago con mi hijo adolescente?
Jorge Zuloaga

Para poder responder a esa pregunta, es importante que primero se entienda qué es la adolescencia y por qué los adolescentes se comportan como lo hacen.

Qué es la adolescencia.
La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características peculiares.

Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes de identidad y de una clara definición, que ya no son totalmente niños, pero tampoco son adultos, son una especie de híbrido, con rasgos de adulto y resabios de niño.

La evolución que los muchachos viven en esa etapa, los hace entrar en crisis, pues se encuentran en la búsqueda de su propia identidad, en el proceso de configurar su personalidad.

Cómo se comportan los adolescentes.
Esa situación de búsqueda y autoconformación, les hace actuar de manera muy particular. Entre los comportamientos típicos del adolescente se pueden citar los siguientes:

* Su físico cambia con gran rapidez, lo cual les produce sueño, cansancio y un enorme apetito.
* Sufren cambios temperamentales violentos. Fácilmente pasan de la alegría a la tristeza o viceversa.
* Luchan a brazo partido para defender lo que ellos entienden como el "sentido de la justicia".
* Se identifican con "grandes ideales". Luchan por lo que les interesa y se entregan a ello, como sucede en muchos casos con el deporte.
* Les gusta presentar oposición y por lo mismo, tienden a “dar la contra” a todo.
* Ven las cosas a su manara. Esto los hace ver el mundo desde una "pequeña rendija", sin tener la visión total.
* Sus gustos, en particular en relación a la ropa o al peinado, son extravagantes.
* Se esfuerzan cuanto pueden por romper con lo establecido, pues a través de ello están buscando afirmar su propia personalidad.

Todas esas características, que por lo general se presentan de golpe y en forma simultánea, hacen que los padres se desesperen y actúen de manera inadecuada, desatando una "guerra sin cuartel".

Acciones que dan resultado.
¿Cómo pueden los padres ayudar a que sus hijos pasen por esa "transición", de tal manera que se renueven y crezcan, en vez de que salgan del proceso deteriorados, sin retos que enfrentar y desilusionados? He aquí algunas sugerencias:

* Orientarlos para que aprendan y saquen provecho de sus errores.
En lugar de someterlos a interrogatorios policiacos que lo único que consiguen es hartarlos, conviene preguntarles ¿por qué crees que falló?, ¿qué crees que convendría haber hecho?.

* En lugar de darles "recetas", dejarlos que asuman responsabilidades y preguntarles ¿qué piensas hacer ahora para resolver esta situación?

* Evitar forzarlos a que hagan las cosas "a la manera" de los padres, en vez de tratar de convencerlos, darles oportunidad para que juzguen y experimenten, como por ejemplo, en el caso del vestuario.

* Ayudarlos a que descubran lo que es valioso en su persona. Que tomen conciencia de que valen por lo que son, no por lo que traen puesto o por lo que tienen.
* Darles oportunidad de que vivan sus propias experiencias en situaciones que no implican mayor riesgo. Por ejemplo en el caso del dinero, se les puede asignar una cierta cantidad, para que la administren bajo su propio riesgo.

* Hacer que en casa haya "claridad de reglas", que sepan el qué y el por qué, para ayudarlos y formarlos. Que haya límites claros pero razonados, no impuestos, pues eso les da seguridad.

* Tener cuidado con lo que los hijos ven y leen, no a base de represión, sino de reflexión. Puede aprovecharse o provocar el ver con ellos un programa de televisión o una película y luego, discutir y evaluar, para ayudarles a formarse un criterio.



 
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