Guerra de los tres años
Verónica Pérez Nieves

El presidente Comonfort acordó anular la Constitución liberal de 1857 pero ya no pudo mantenerse en el poder y abandonó el país. Los conservadores nombraron presidente de México a Félix Zuloaga.
Los liberales no aceptaron esa decisión, pues de acuerdo con la ley y al no haber presidente, era el líder de los ministros de la Suprema Corte de Justicia quien debía convertirse en el nuevo presidente de México. Así pues, Benito Juárez asumió la presidencia y dijo que la Constitución de 1857 se pondría práctica de inmediato.
Esta situación ocasionó que en México hubiera dos presidentes al mismo tiempo: Félix Zuloaga (del partido conservador) y Benito Juárez (del partido liberal).
El desacuerdo entre liberales y conservadores aumentó a tal grado que en enero de 1858 comenzó la llamada Guerra de los Tres Años o Guerra de Reforma, que se prolongó hasta 1861.

Durante el primer año de la guerra triunfaron los liberales, pues sus ejércitos estaban bien organizados y eran dirigidos por militares experimentados. Los generales Osollo, Márquez, Mejía y Miramón vencieron fácilmente a las tropas poco disciplinadas que comandaban Santos Degollado, Ignacio Zaragoza y Jesús González Ortega entre otros jefes liberales.

El presidente Benito Juárez se vio obligado a trasladar su gobierno a Guanajuato y Guadalajara, donde fue hecho prisionero. Cuando recobró su libertad viajó al extranjero para pedir ayuda y luego regresó a nuestro país para instalar su gobierno en Veracruz.

En el segundo año de la guerra hubo triunfos tanto liberales como conservadores.
Mientras estaba en Veracruz, el presidente Benito Juárez fue atacado por las tropas del general Miramón. En tanto, los soldados de Santos Degollado fueron derrotados en Tacubaya en una batalla cruel y sangrienta.
Es en esta época cuando Benito Juárez dio a conocer las Leyes de Reforma.
Estas leyes causaron un gran malestar en los conservadores, en especial en los miembros del clero porque establecían, entre otras cosas:
1. La nacionalización de los bienes eclesiásticos (1859): los bienes de la Iglesia serían propiedad del gobierno.
2. Matrimonio civil (1859): las personas debían casarse por lo civil y no sólo por la Iglesia.
3. Registro civil (1859): las oficinas del Registro Civil se encargarían de llevar el control de los nacimientos, matrimonios y muertes, y no la Iglesia como lo había hecho hasta ese momento.
4. Secularización de los cementerios (1859): sería el gobierno quien controlara los panteones y no la Iglesia.
5. Días festivos (1859): se eliminaban muchas fiestas religiosas.
6. Libertad de cultos (1860): cada mexicano podría escoger su propia religión.

La guerra continuó mientras la economía del país empeoraba y la mayor parte de los mexicanos seguían viviendo en la más absoluta pobreza.
Fue entonces cuando el ejército liberal, comandado por el general González Ortega, logró derrotar a los conservadores en la batalla de Calpulalpan.
Luego de este triunfo el presidente Benito Juárez regresó a la Ciudad de México en enero de 1861. Volvió a establecer su gobierno y puso en práctica las Leyes de Reforma.



 
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